INFORME RADAR
Tal como afirmaba en alguna ocasión, en el año 1972 el
astrónomo y ufólogo americano Josef
Allen Hynek inventó la clasificación de los distintos fenómenos aéreos
anómalos. En esa clasificación incluía “informes
radar”. Por lo habitual un piloto, u
observador en tierra, informaba de la presencia de un objeto; para poco después
ser confirmada esa observación por el radar. Lo que no es habitual que sea
detectado por el radar y sin confirmación visual.
Por ello, hoy me permitiré traer una observación anómala
ocurrida a 5 millas al oeste de Ceuta cuando Marruecos no existía como estado o
país (era tres protectorados: el inglés, el francés y el español). Sobre las
14,10 horas del 2 de diciembre de 1954 un radar militar situado en el Marruecos
Francés detecta un gran objeto volando entre 20.000 y 59.000 pies de altura
(entre 6.100 y 17.995 metros), a una velocidad entre 60 y 120 nudos y lo sitúa
a 5 millas al oeste de Ceuta. El contacto radar dura 59 minutos, hasta las
15,09 horas.
Esa tarde/noche el mismo radar detecta el objeto entre las
20,35 y las 21,50 horas, volando a una altura entre 4.000 y 56.000 pies (entre
1.220 y 17.080 metros aproximadamente). Es cuando las autoridades ordenan el
despegue de dos aviones F 86 Sable al
objeto de que investiguen. No detectan nada anormal; lo mismo que dos aviones
comerciales que se encontraban en la zona.
El avión a reacción implicado voló desde el 1 de diciembre de
1947 hasta el año 1994. Era de fabricación americana, fue vendido a 30 países
entre los que estaban Francia y España y su armamento principal eran dos
cañones de 20 milímetros. A lo largo de su vida entro en combate en el
Pacifico; demostrando su valía en Camboya, Corea y Vietnam.
Cuando ocurre este incidente estábamos en plena guerra fría y
los americanos tenían desplegados en Europa y el Mediterráneo aviones de
combates y vigilancia. El bombardero estratégicos B-52 entro en servicio a lo largo de1955; un año después de este incidente.
Se trata de un avión subsónico con una autonomía de 14.000 kilómetros, una
velocidad de 1.200 kilómetros y podían portar y lanzar armas atómicas. Y, por
tanto, debemos descartarlo como causante del fenómeno descrito.
Por las características de estas dos observaciones podemos estar
ante otro avión americano: el Boeing B-29 Superfortress ; si tenemos presente el tamaño
detectado por el radar. No obstante, a la velocidad a la que iba (entre 60 y
120 nudos) le podía hacer entrar en perdida y caer en picado. Este avión dejo
de utilizarse a partir de junio de 1.960.
Existe una pregunta a la que nadie ha dado respuesta: ¿Cómo
debemos tratar este incidente?, ¿Cómo uno solo? O ¿cómo dos distintos que
coinciden en el mismo día y en el mismo espacio geográfico? En los catálogos
existentes figura como dos sucesos distintos.
Personalmente yo me hago otra: ¿alguien comprobó si se
trataba de un falso eco en el radar?
No existe expediente clasificado; y, para encontrar más
información al respecto deberemos de bucear en los archivos de los Ministerios
de Defensa español y francés.
Actualmente estos fenómenos aéreos anómalos se encuentran sin
explicación. Puede que un estudio más pormenorizado de la documentación
disponible arroje algo más de luz. Al no existir testigos esta tarea puede ser
algo más que complicada.
Mucho me temo que quedara, al igual que otros muchos, sin
explicación. Nada mejor que una foto de un F
86 A-1 Sable para ilustrar esta entrada.

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