ZUMBIDOS AL COMIENZO DE LA TARDE
Es complicado, por no decir casi imposible, extraer conclusiones del relato de un testigo contado treinta y cinco años después del suceso. Se suelen omitir u olvidar detalles; más en este caso cuando el testigo después de la observación no le da importancia y continua con lo que estaba haciendo.
Muchos investigadores afirman que uno de los mejores testigos para una observación de este tipo es el militar por las características de su profesión, opinión que en este caso no compartimos por haber transcurrido tanto tiempo cuando el testigo cuenta su encuentro.
Mientras estaba en el candelero lo ocurrido en Estados Unidos, en julio de 1.947 sobre las 18.00 horas un joven se encontraba estudiando.
Estaba en un olivar de Montequinto, que pertenece a Dos Hermanas (Sevilla); y, es cuando escucha un fuerte zumbido y al levantar la cabeza ve un gran objeto circular. Después de un par de minutos no le da importancia y continua con sus estudios de medicina.
El
testigo cuenta su vivencia 35 años después.
Es un hombre de más de cincuenta años, de carácter afable, aunque algo
serio, en una primera toma de contacto con los miembros de
La solvencia del testigo y la forma de relatar
su vivencia hace que los miembros de
De por sí ya es difícil establecer la fecha concreta del suceso, pues el testigo no recuerda todos estos años, si fue hace treinta o treinta y cinco. Sin embargo, preguntado sobre este particular sí recuerda que por aquellas fechas hubo muchas referencias de ovnis en los medios de comunicación. Esto podría situar el hecho en los años cincuenta, aunque en la segunda mitad de los cuarenta también hubo bastantes noticias de prensa sobre objetos extraterrestres.
Se
dispone de la documentación aportada por la Red Nacional de Corresponsales y Ángel
Rivero (Lo Oculto).
Mucho
me temo que estamos ante uno de esos casos imposible de evaluar hoy en día.
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