BUTANERO TAMAMES
El pasado 11 de noviembre se cumplieron 45 años del Incidente
Manises; sin duda, unos de los casos más importantes de la ufología española.
Ese día un avión Caravelle, en vuelo de las Islas Baleares a Canarias, debió
efectuar un aterrizaje de emergencia en Manises. El motivo: estaba siendo
acosado por un OVNI.
Nunca he compartido la hipótesis dada; así como las
explicaciones del ministro Sanchez-Teran. Tampoco la afirmación de que las
interferencias del Mirage F-1, del Ala 14, que salió en misión de scramble
fueran producidas por las contramedidas de la Sexta Flota que se encontraba en
el lugar.
¿Quién me diría a mí que 9 meses antes de este incidente se
produciría otro en la misma zona?; esta vez con la participación de un buque
butanero propiedad de la compañía CEPSA. De las dos explicaciones dadas, una
coincide exactamente con la del incidente Manises.
El 6 de febrero de 1979 el buque “TAMAMES” se dirigía desde
Alcudia (Mallorca) a Cartagena (Murcia). Sobre las 19,00 horas se encontraba a
unos 25 kilómetros de Formentera, comenzando a observar la tripulación de guardia
por el costado de estribor, y después por la de babor, una gran cantidad de
luces.
Aproximadamente unas 50 luces de color anaranjado
intermitentes, como si fueran luces de emergencias. Delante de ellas había
otras dos luces del mismo color y fijas. Afirmando algunos investigadores que
eran dos luces muy grandes y como si fueran “naves nodrizas”. Poco tiempo
después, a partir de las 00,45 horas, esas luces se reflejan en el radar de
navegación del buque. Sobre las 03,00 horas la tripulación de guardia deja de
ver las luces por la banda de estribor y el eco desaparece del radar de
navegación.
En esos instantes el buque se encontraba a unos 150 kilómetros
del EVA-5 (localizado en Aitana Confrides, Alicante). Los radares de esta
instalación militar, así como los de Pegasus, también detectaron las luces. En
cambio, EVA-7 que se encuentra en Mallorca, no registra ningún eco en sus
radares.
El día 9 de febrero, ABC de Sevilla en su sección de sucesos
publica la noticia, afirmando que un buque que se encontraba cerca de
Escombreras fue rodeado por OVNIS, siendo también detectados por el radar de
navegación del buque.
La primera versión oficial afirma que la tripulación del
buque y su radar de navegación vieron y detectaron las luces de las chimeneas
de la Refinería de Escombreras; ¿igual que en Manises?
La segunda explicación se me antoja, al menos, rocambolesca. La
da a conocer al día siguiente también ABC de Sevilla. Afirma, citando fuentes
de Radio Nacional de España, que los ovnis de Escombreras eran paracaidistas
con linternas.
Esa noche tres aviones militares que despegaban y aterrizaban
en las pistas militares de San Javier lanzaron varios grupos de paracaidistas
sobre las localidades de Murcia, Alcantarilla y Torrevieja entre otras.
Esos paracaidistas llevaban en su brazo una linterna
intermitente y otra sobre su pecho. El periódico continúa afirmando que participaban
en la grabación del programa “Testigo Directo” que se emitía por Radio Nacional
de España, añadiendo seguidamente que la información procedía de la Agencia de
Noticias EFE.
Son varias las preguntas que me planteo y si se obtienen
respuestas quizás podamos arrojar luz sobre el incidente.
La primera de ella, ¿puede un paracaidista permanecer tanto
tiempo en el aire como duro el incidente?
El radar de navegación en la marina mercante se configura a
12 millas náuticas (22,224 kilómetros), ¿Cómo fue que ese radar pudo detectar a
esos paracaidistas a más de 150 kilómetros de distancia?
Lo dejo así. Que el lector opine…

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