EL CRATER
Se afirma que en el saco de la Bahía de Cádiz, existe un cráter
submarino entre el Caño del Trocadero y el Fuerte de San Luis (Puerto Real).
Siendo lo más sorprendente su perfecta forma circular y su origen se le
atribuye al impacto de un meteorito.
Se conoce por una instantánea aérea hecha hace algunos años por
uno de los más reconocidos fotógrafos de Cádiz, Joaquín Hernández “Kike” que
fue el que transmite todo su entusiasmo a Jesús Borrego, para que este
investigador gaditano centrara todo su esfuerzo en averiguar que esconde este extraño
boquete en nuestra bahía; que, para algunos investigadores se trata de una base
submarina de OVNIS.
El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define la
palabra “cráter” de tres formas distintas, indicando en la primera que estamos
ante una depresión topográfica más o menos circular formada por explosión
volcánica y por la cual sale humo, ceniza, lava, fango u otras materias, cuando
el volcán está en activo. Añadiendo seguidamente que también puede estar
producido por la caída de un meteorito o ser una depresión por lo común de forma
circular y márgenes elevados.
Como muchos de vosotros conocéis, llevo investigando nuestra
querida bahía desde 1994 y este cráter no se encuentra recogido en ninguna de
las muchas cartas náuticas existentes. Interpreto que no estamos ante un cráter
tal como es definido por la Real Academia de la Lengua. Se trata de otro tipo
de accidente geográfico que definiré en el momento oportuno, pudiendo existir
en el interior de la bahía hasta cuatro de ellos. Uno tapado con los escombros
procedentes del dragado del canal de entrada a la Factoría de Bazán (actual
NAVANTIA) y el Arsenal de la Carraca en la década de los 60 del pasado siglo.
Para entender las especiales características del lugar debemos de
consultar la obra de J. Gavala, publicada por la Diputación de Cádiz en el año
1992, titulada GEOLOGIA DE LA COSTA Y LA BAHIA DE CADIZ, “EL POEMA ORA MARITIMA
DE AVIANO”. Además de una investigación comenzada en la segunda mitad de
la década de los 90 por la Universidad de Cádiz conjuntamente con el Instituto
Geológico Minero de Oporto (Portugal), la Universidad de Moscú (Rusia) y el
Instituto Geológico Minero Ruso. Se llegaron a catalogar en un primer momento
hasta 70 volcanes submarinos en el Saco de Cádiz, aunque desde el punto de
vista vulcanológico no son peligrosos; llevando uno de ellos el nombre de San
Petersburgo, en honor al buque oceanográfico ruso participante en la primera
campaña,
¿Podemos estar ante una fosa, de nombre Santa Isabel, en donde se desarrolló
una batalla naval contra los franceses durante la Guerra de Independencia española?
No soy nadie para criticar a otros investigadores, pero estoy en
mi derecho a preguntar. Y si no me gustan sus respuestas, a repreguntar. A
todos ellos les efectuaría una única pregunta: ¿Qué autoridad tiene un director
de museo para autorizar el buceo en el interior de la zona de seguridad de una
base militar?
Que mejor imagen para ilustrar la entrada que una fotografía mía
saliendo del Arsenal de la Carraca (San Fernando, Cádiz). Lugar donde el
aludido director de museo autorizo a Jesús Borrego bucear.
NOTA ACLARATORIA: Se denomina saco de la bahía al interior de
la misma donde se encuentran las localidades de Puerto Real, San Fernando, dos
astilleros y el Arsenal de la Carraca. Nada tiene que ver con el Saco de Cádiz,
que comprende una extensión mucho más amplia.

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